La Sabiduría de las Multitudes


Estamos en un momento de tensión excesiva. Biden aprobó los ataques de misiles de largo alcance contra Rusia por parte de Ucrania, cuando Rusia había avisado de posibles represalias atómicas. No se puede jugar al 'gato y el ratón' con algo tan complejo, extremadamente peligroso y delicado. No es el caso pensar que Putin se tire faroles y mientras tanto la OTAN 'quiera' escalar cada vez más la guerra, a espera de que lo sean, pues bajo su prisma si ya lo ha dicho varias veces, ya no hay que creerlo, pues todo tiene un límite y la paciencia de Putin y Rusia lo ha de tener.

Otro caso es la DANA de Valencia. Si bien se puede achacar al cambio climático, y por ese lado los progres y la izquierda llevan tal tema a su lado, por otro lado se puede asegurar que la falta de atención a la naturaleza, dejando que se autoorganice, sin limpiar los barrancos, ni construir presas, desvíos canalizados o azudes, ha hecho que se agravase, con lo que por ese lado se llevan la razón los que están contra la Agenda 2030. Todo esto está aderezado con la guerra cultural, con muchos frentes abiertos.

Los dos se equivocan en algún grado, pero pienso que la carga de la prueba está del lado de la izquierda y lo progre. Hasta ahora se había funcionado de una manera, y las nuevas posturas sobre todo la defienden los progres y la izquierda, luego como lo de antes era lo que estaba consensuado y validado, con respecto a lo nuevo por validar, la carga de la prueba está del lado de la izquierda. Tiene que defender y hacer valer sus nuevos postulados. Lo que lleva a que sean atacados por muchos frentes, al igual que una nueva teoría científica es atacada y sólo sobrevivirá si sale indemne de todos los ataques.

Esto lleva a que se crean en la verdad y traten de bulos o falsas deducciones lo que digan desde el otro lado de la guerra cultural. Todo este tema lo trato de enfocar desde el concepto de las sabiduría de las multitudes (wisdom of crowds).

Tal concepto lleva a la idea del sentido común, que en su forma más llana es lo que es más común, que a la vez lleva a la idea de la media dorada de Aristóteles, donde los extremos suelen estar equivocados y la postura media suele ser la correcta, al igual que cuando se ha hecho el experimento de monedas en un frasco, la media de todas las opiniones, entre las muy bajas y muy altas, suele estar más cerca del verdadero número de monedas.

(Asumo que hay verdades científicas que son muy contraintuitivas, y otras muy extrañas para el sentido común, y por ese lado la sabiduría de las multitudes falla, sobre todo en sus primeros años o incluso durante décadas, hasta que queden realmente asentadas en lo común).

Esto a la vez lleva a que la 'verdad' (por lo menos las sociales) ha de tener su campo de batalla en la sociedad, y esta por medio de debates, y con el tiempo, llega a la postura media por sí sola. Las religiones en parte estaban mal, porque no dejaban que entrase en juego dicho factor, con lo que pecaban de excederse en regular lo social, a través de determinar qué era o no pecado, y los grados de los pecados (venial, mortal). Pero hoy no es muy distinto con las izquierdas, ya que están regulando por ley qué es lo que ellos creen que está bien o mal, sin dejar que medie la sabiduría de las multitudes. Pongo como ejemplo que los piropos o los besos robados sean consideradas agresiones sexuales, cuando una gran parte de las mujeres no estarían de acuerdo, o sólo cuando el piropo es excesivamente grosero o el beso te lo roba alguien feo o el que te desagrada. No creo que muchas mujeres no quisieran que Ryan Gosling les robara un beso o que les piropeara. Como es un tema complejo y con muchas sutilezas, se ha de regular por sí sólo en lo social, no con la imposición y por ley. Lo mismo con el tratamiento de los géneros o el qué es un discurso de odio o no, y otros tantos temas que las izquierdas están imponiendo o regulando por medios de leyes taxativas.

A lo que quiero llegar es al tema de la carga de la prueba, pues dan por válido todo su discurso sin fisuras, y ni siquiera se dan cuenta que no son los del otro lado los que tengan que defender su propia postura, sino que son ellos, por tener la carga de la prueba. En el caso de la DANA de Valencia, por el hecho de si al haber abandonado los barrancos y el haber evitado hacer presas, no habrán caído en la dejadez, ante el hecho de que la naturaleza es imprevisible y salvaje, pudiéndose dar el caso de la DANA, que puede que ocurra una vez cada cientos de años, pero no por ello hay que ignorar el peligro. Por otro lado es la izquierda la que defiende el estado de las autonomías o que no esté todo centralizado, pero la gran mayoría de los fallos en los avisos ante la DANA fueron por la complejidad del estado de alarma y de avisos, donde hay tantos organismos por medio, dada la actual legislación de los estados de las autonomías, que no queda claro de quién fue la mayor negligencia. 

El tema de la amenaza nuclear es otro tema con la misma estructura. Ante la llegada de las elecciones de 2024, los demócratas se abstuvieron de dar ayudas a Ucrania o darle el sí al lanzamiento de misiles de largo alcance, pero como ha ganado Trump, la derecha, ahora han dado el visto bueno al lanzamiento de misiles de largo alcance, pues Trump había prometido acabar con la guerra, no dando más ayudas a Ucrania, si fuera necesario, pero dada la estratagema (distinto a estrategia) de la izquierda, el conflicto se puede escalar y Trump se puede ver atrapado a tener que seguir dando ayudas a Ucrania. Esto se ve en medios sociales, por medio de la sabiduría de las multitudes, como que están actuando de mala fe, pues si hubieran ganado seguramente no hubiera sido el camino que hubieran tomado. Tenemos así que por un lado no quisieron pronunciarse previamente a las elecciones, pues perderían votos, y por otro lado la mala fe al haber perdido.

Pienso que la estrategia de Putin (Rusia) es la de esperar al 20 de enero de 2025, cuando Trump tome el cargo y cambie el rumbo de los acontecimientos, pero ante esta estrategia, la OTAN y Ucrania lanzarán todos los misiles de largo alcance que puedan, para dañar lo más posible a Rusia hasta el 20 de enero. De nuevo es actuar de mala fe, pues si hubieran puesto tal carta sobre la mesa durante las elecciones, tal estrategia les quitaría votos (no estaría de acuerdo mucha gente), por otro lado no queda claro el papel de la OTAN y la izquierda, por cuanto no parecen buscar la paz, sino debilitar a Rusia, sin saber a qué fin obedece ese deseo. 'Ellos' dicen que porque Rusia puede querer seguir ganando otras tierras que cree suyas, cuando Putin nunca ha dicho nada sobre tal asunto, y tal parece que es una carta que la OTAN pone en juego para ganarse la voz popular, ¿caen en lo conspiranoico?.

El último tema a tratar es que no hay una gran diferencia de fondo entre la Izquierda y los reyes o clase noble (condes, duques), pues estos llevaban al pueblo a guerras por sus propios intereses, donde no siempre estaba claro que fueran los intereses del pueblo, y ahora ese mismo rol y comportamiento lo está llevando a cabo la izquierda, al crear o mantener guerras por sus propios intereses, no siempre claros y limpios (y mucho menos democráticos, ya que poca gente apoya las ayudas a Ucrania si por ello se mantiene la guerra y se escala).

Pienso que lo que es ahora lo humano es lo que la sabiduría de las multitudes puso como base en lo social, que a la vez repercute en la evolución. Con el neolítico todo se fue al traste, pues se hizo necesario unas cabezas visibles que comandasen al pueblo, creando ellos las leyes, o las religiones establecieran qué es el bien y el mal, con lo que la sabiduría de las multitudes se fue al traste. El fracaso de las izquierdas es que se suponía que esto volvería a cobrar importancia, con las democracias y las elecciones, pero los caminos que está tomando la izquierda no se diferencian, en lo profundo, a cómo eran las religiones y los reyes, pues imponen sus deseos y dogmas, sin que la sabiduría de las multitudes casi entre en juego. Un claro ejemplo es que no se acepte que en las elecciones ganen la derecha o los que ellos llaman extrema derecha. Muy al contrario, la izquierda cada vez se ve más 'obligada' a controlar el relato, de tal forma que no se pueden dar verdaderos debates públicos y por ello se está poniendo en jaque la libertad de expresión, tratando de controlar toda disidencia y opinión contraria a la suya, con lo que bombardean de pleno a la base de lo que se supone que son los pilares de la democracia.

La base por la cual 'funciona' la sabiduría de las multitudes es que cada persona no tiene que estar influenciada por otras, dar su propia opinión desde su propio criterio y pensamiento crítico, e igualmente tiene que estar plenamente informada, cuestión que queda en jaque si el gobierno, o los que están en el poder, y tienen la capacidad de controlar el relato por medio de los medios oficiales, al filtrar la información que entregan al público bajo una sola perspectiva, y tildando de bulo o conspiratorio toda idea que niegue su punto de vista, pues el peligro de tales estratagemas es que se estará manipulando la opinión pública y por ello sesgando y alterando la sabiduría de las multitudes. Las redes sociales en Internet, por ello, son la disidencia que hay que escuchar y cuestionar, para tener una visión más amplia y por ello más informada, dando la posibilidad a que se pueda crear una verdadera sabiduría de las multitudes.

Por la sabiduría de las multitudes, que se basa en la media, y este concepto llama a lo que se entiende por sentido común (el sentir más común), que a la vez tiene que ver con la media dorada de Aristóteles, yo veo todo tipo de información, las más conspiranoicas y las oficiales, y después trato de hallar medias. La vista oficial 'esconde' todo lo que ocurre entre bambalinas, se queda corto al mostrar la información, y los conspiranoicos se exceden de información.

El programa conspiranoicos de la Sexta es lo que más daño va a hacer a los canales alternativos de las redes sociales, por cuanto se basará en los fallos de los youtuber 'serios' y claramente de los canales conspiranoicos, mientras que las ideas límites, que traten de saber qué hay entre bambalinas, de los youtuber's, no las sacarán. O sea, sacarán todo lo malo y los errores más garrafales para desprestigiar, mientras que no se puede hacer lo mismo a lo oficial, pues todo ha de pasar por las leyes y la ciencia, y la primera cada vez la sujetan más a sus reglas y la segunda la desoyen cuando les interesa.

Para personas mayores que no se saben manejar en redes, y el resto de las personas para las que su medio más común es la televisión, lo oficial tiene razón y el resto son bulos. De eso se trata el programa conspiranoicos de la Sexta, en dar la razón al gobierno desde la ventaja que les da este medio, que aún ven mucho los que no tienen como medio común las redes.

La única forma de evitarlo es no caer en lo excesivo de las ideas conspiranoicas, pero nadie manda sobre la información en la redes, luego lo oficial nos gana ventaja.

El escrito y el momento actual tiene un matiz importante. Pedro Sánchez no es un político al uso. Todo mandatario que ansíe demasiado el poder (emperadores, dictadores, autócratas), también se vuelven conspiranoicos sobre su ejercicio y persona.

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